IKAITZ: Un secreto escondido en Gros

| nº 87 | julio 2011

  -                                                                                     Texto: JOSEMA AZPEITIA. Fotografía: RITXAR TOLOSA

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 Romántico, discreto, agradable, decorado con gran gusto, atendido con una profesionalidad y simpatía fuera de serie, y con una carta y una variedad gastronómica de lujo. El restaurante Ikaitz, situado en el centro del Paseo de Colón, lo tiene todo para triunfar. Aún así, Gustavo Ficoseco y Estefanía Valenciaga siguen peleando como jabatos día a día para sacar adelante su negocio. En opinión de esta pareja de hosteleros, el hecho de estar situados en un bajo hace que una gran parte de la gente se lo piense dos veces antes de acceder a su restaurante. Puede ser. Los bajos tienen mala fama y hay bajos en esta ciudad que, además, la tienen bien merecida. Pero no es el caso del Ikaitz. Este establecimiento cumple sobradamente las expectativas de cualquiera que quiera disfrutar de un buen restaurante. Por nuestra parte, intentaremos cargar al lector de motivos para aventurarse a conocer este local en el convencimiento de que, una vez probado, repetirá en más de una ocasión.

1.- Amplitud: Las mesas son grandes y están convenientemente separadas. En algunos casos un pequeño biombo separa una mesa de otra. Esto garantiza la privacidad y la discreción a diferencia de otros restaurantes en los que las mesas están metidas con calzador.

2.- Buen acceso: Un amplio ascensor facilita la subida y bajada a los minusválidos o a las personas con dificultades de movimiento.

3.- Buenos precios: En Ikaitz cuentan con servicio de menú del día por 16 euros. Se trata de un menú trabajado, elaborado con productos de temporada, en el que encontraremos, en función del mercado, platos tentadores como Ensalada templada de chipirón, Arroz cremoso de setas y hongos, Crema de verduritas con bacalao, Salmón gratinado con alioli de miel, Lubina con refrito, piquillos y panaderas, Chuletillas de cordero con patatas asadas, Crema catalana con caramelo, Carpaccio de naranja con chocolate... el menú de Ikaitz es lo más parecido a comer a la carta que puede encontrarse en los alrededores.

4.- Una carta excelente. El chef Gustavo Ficoseco cuenta con un bagage envidiable: Formado en escuelas de gran prestigio como la Escuela de Argiñano en Zarautz o la École de l´Art Culinaire de Paul Bocusse en Lyon, Gustavo trabajó en algunas de las casas más reputadas de nuestro entorno antes de asentarse por su cuenta. En el Kaia de Getaria descubrió el alma del pescado, y en la Casa Vasca de Deusto y el Atsegiña de Irun se sumergió en la más pura tradición vasca. Su cocina combina de manera magistral el producto fresco de calidad, las elaboraciones más tradicionales y las técnicas más vanguardistas: Terrina de foie hecha en casa con naranja confitada, salsa de cassis y compota de manzana, Arroz caldoso de almejas y langostinos, Habitas Baby salteadas con ajitos y yema a baja temperatura, Lomos de bacalao gratinados sobre suave pil-pil de ajos, Merluza rellena con verduritas asadas sobre crema suave de cebolitas, Solomillo de ciervo con puré de castañas al aroma de Pedro Ximénez, Manitas de cerdo sobre habitas salteadas y vinagreta de tomate... ¿Con qué se quedan?

5.- La gran tentación: Gustavo es un gran cocinero, pero además es un repostero sin igual. Sus postres son renovados continuamente y los golosos están perdidos en Ikaitz: Crujiente de manzana al horno con helado de vainilla a la canela, Pastelito de chocolate sobre crema de cacao y sorbete de Piña Quemado al Fuego, Parfait de Yogur sobre Bizcocho y Gelatina de Rosas y Fresas... ¿A quién le amarga un dulce??


IKAITZ 
Pº de Colón, 21 (Gros) - DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN
Tf: 943 29 01 24
www.restauranteikaitz.com


 

NUESTRA DEGUSTACIÓN:
Técnica, sabor, color, sensualidad, buen gusto... y un dulce final

La variedad gastronómica que nos ofrecen Gustavo Ficoseco y Estefanía Valenciaga, acorde con el local, resulta equilibrada, colorista, sensual y exquisita. Un alarde de buen gusto y alegría culinaria que se refleja en los platos y en sus guarniciones.

  • 1.- COCA CRUJIENTE CON ESCALIVADA DE VERDURITAS Y QUESO BRIE GRATINADO:

    Uno de los platos más emblemáticos del local. Podríamos decir que es la “Pizza del Ikaitz”, pero una vez le hincamos el diente vemos que no hay color. El pan no puede estar más crujiente. El queso está perfectamente fundido, y las verduras pochadas a más no poder compiten en suavidad con el fino alioli y el perfecto aliño. Un plato que puede crear adicción.

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  • 2.- VIEIRAS GRATINADAS AL MARTINI BIANCO:

    Además de la calidad y tersura de la vieira, que queda patente nada más entrar en boca, el plato sorprende por el complemento ideal que le aporta la pimienta roja y el original chupito de zumo de naranja sanguina, que le dota de un agradable toque ácido.

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  • 3.- CIGALA A LA PLANCHA:

    Una exquisita muestra del dominio del marisco a la plancha, otra de las especialidades del local. Esta cigala, que no envidia al mejor bogavante, se sirve normalmente abierta y acompañada de una salsita americana y unas patatas cortadas en hilos de extrema finura que la complementan a la perfección.

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  • 4.- TOSTÓN DE COCHINILLO ASADO A BAJA TEMPERATURA CON MANZANAS GLASEADAS AL CAVA:

    Pasamos a la carne con uno de los platos más atractivos de la nueva carta. Además del agradable impacto visual que produce un plato tan bien decorado, es un producto que, literalmente, se derrite en la boca. No es de extrañar, pues para llegar a su textura actual, el cochinillo ha pasado 16 horas cociéndose a baja temperatura al vacío. Como sucede en todos los órdenes, la espera ha merecido la pena.

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  • 5.- TENTACIÓN SEMIFRÍA DE LIMÓN CON SUAVE CREMA DE FRUTAS DE LA PASIÓN Y SU CHUPITO DE CHOCOLATE:

    Hemos comentado antes que Gustavo Ficoseco es un gran repostero. El primer postre lo deja claro. Se trata de un plato terriblemente equilibrado que combina de manera magistral el carácter amargo del limón con la dulzura del chocolate. El cristal crujiente que lo envuelve lo hace todavía más divertido. Gustará hasta a los no muy golosos.

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  • 6.- ESTOFADO DE FRESA CON QUESO FRESCO Y ESPUMA DE CREMA CATALANA:

    Fin de fiesta con un toque de diversión. El comensal debe agitar la esfera antes de dar buena cuenta de este excelente postre de temporada. No nos importaría seguir jugando.

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