LA CUEVA: 50 años de tradición familiar

| nº 77 | agosto-septiembre 2010

  -                    Texto: JOSEMA AZPEITIA. Fotografía: RITXAR TOLOSA

LA CUEVA: 50 años de tradición familiar Imagen 1
LA CUEVA: 50 años de tradición familiar Imagen 1

En una ciudad con una oferta hostelera como la de Donostia, pocos son los negocios que alcanzan los 25 años de vida. No digamos ya lo que supone cumplir 50 años. En el caso de La Cueva, además, estamos hablando de un restaurante que llega al medio siglo de existencia de la mano, siempre, de la misma familia. Ahí es nada.

Fue el 31 de julio de 1960 cuando Mari Amago y Joaquín Salvador se lanzaron a la aventura de abrir un bar en una de las más bonitas casas de la Parte Vieja. De hecho, es uno de los pocos que sobrevivió al pavoroso incendio del 31 de agosto de 1813.

Por aquel entonces, los bajos de la casa que miran a la Plaza de la Trinidad acogían tres pequeños almacenes, cuyas tres puertas todavía se conservan en La Cueva. Ini­cial­men­te, Mari y Joaquín adquirieron el pequeño local que hoy es el bar del restaurante. En poco tiempo se hicieron con los dos locales adyacentes, que comunicaron entre sí y en los que instalaron la cocina y el comedor. A los pocos años se añadió la terraza atoldada que en la Semana Santa del año pasado conoció una profunda reforma y así ha permanecido este local hasta nuestros días, manteniendo una oferta gastronómica que ha estado ca­si invariable a lo largo de los años.

Y es que en La Cueva hay platos que se mantienen desde el principio, como los ex­quisitos Pinchos morunos, los Riñones, los Champiñones a la plancha...

Al fin y al cabo, ese es el secreto de La Cueva: Una cocina muy tradicional, de ama de casa, preparada con mucho cariño. La plancha es la principal seña de identidad del local. Siempre caliente y a punto, en ella se preparan exquisitos pescados del Cantábrico, destacando el Bonito en temporada. En carnes destacan las Chuletillas de cordero o el Entrecot. Además, La Cueva sirve una típica cocina tradicional donostiarra con platos como Sopa de pescado, Chipirones en su tinta, Bacalao con tomate...

Comentario aparte merece el bar, auténtica Cueva plagada de objetos de colección (Llaves, billetes, azulejos...) en la que podemos degustar ricos embutidos ibéricos, raciones y un exquisito cóctel de frutos se­cos tostados al momento que se elabora varias veces al día para que siempre esté en su punto.

Hoy, medio siglo después de su apertura, La Cueva sigue manteniendo el sabor de lo auténtico. Mari disfruta de un merecido re­tiro aunque todos los días pasa por el local para saludar a la clientela y ver si todo va bien. El negocio lo dirigen sus hijos, Gui­ller­mo y Fuensanta, que le han dado tres nietos y mantienen el carácter familiar y casero que siempre ha distinguido a este restaurante.

 

LA CUEVA

Pza de la Trinidad (Parte Vieja) - DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN
Tf: 943 42 54 37
Cierra: Lunes

 


 

NUESTRA DEGUSTACIÓN:
Cocina casera, sabores de antaño y gran dominio de la plancha

Nuestro anfitrión, Guillermo Salvador, peca a veces de modestia al presentar su cocina. “Es que aquí no hay nada original o creativo, es la cocina de siempre...” de todas formas también admite,  pues lo sabe muy bien, que ahí radica precisamente su grandeza, en haber permanecido casi inmutable a lo largo de cincuenta años.

 

  • 1.- CHAMPIÑONES A LA PLANCHA:

    Laminados de manera finísima y preparados en su punto, son una de las grandes especialidades del local. Muy imitados a lo largo de Donostia, puesto que son muchos los cocineros que a lo largo de estos años han trabajado y aprendido en este restaurante. De todas formas, nadie los prepara como en La Cueva y fue Mari la que puso en marcha este plato. El ajito y perejil, así como el toque perfecto de pimentón no hacen sino redondear el placer.

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  • 2.- TXIPIRONES A LA PLANCHA:

    A pesar de estar retirada, Mari se pasa por la pescadería a seleccionar personalmente las piezas que se sirven en el restaurante. Llevan trabajando más de 35 años con el mismo proveedor con lo que la frescura del género está garantizada. El sabor del plato lo demuestra con creces.

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  • 3.- GAMBAS AL AJILLO:

    Con gambas nos encontramos habitualmente en la mayoría de los restaurantes, pero generalmente a la plancha. En La Cueva llevan 50 años haciéndolas al ajillo y no dejan de tener buena aceptación. La cazuelita sale a la mesa hirviendo, la gamba es de buen tamaño y el punto ideal. Riquísimas.

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  • 4.- MEJILLONES CON TOMATE:

    Meterse en la boca uno de estos mejillones y emocionarse al degustar el tomate es todo uno. La salsa sabe al tomate natural de nuestra infancia, ese que teníamos ya olvidado. Y es que el tomate de La Cueva se embota en casa, y eso se nota. El calibre de los mejillones también ayuda a que este sea otro plato perfecto.

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  • 5.- PEZ ESPADA A LA PLANCHA:

    Inicialmente íbamos a degustar el atún, otra de las grandes especialidades del local, pero la presencia en la pescadería de este pescado, más conocido como Emperador en el extranjero, sirve para demostrar que en La Cueva también saben salirse del guión establecido para probar cosas nuevas. Acompañado de una rica piperrada, disfrutamos de su sutil sabor.

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  • 6.- CHULETILLAS DE CORDERO A LA PLANCHA:

    Que quede claro que la plancha es la especialidad de la casa. Este es un plato que se borda en La Cueva y, aunque cordero no hay todo el año, este restaurante cuenta con tres proveedores para que no falte este exquisito producto que, inexplicablemente, nos cuesta encontrar en otros lugares.

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